Una entrevista con Yanis Varoufakis

El blog ‘Naked Capitalism’  publica la primera parte de su entrevista con el economista, profesor de la Universidad de Atenas y antiguo asesor del (ahora famoso) ex presidente griego George Papandreu, Yanis Varoufakis.

Varoufakis expone sus puntos de vista sobre los problemas actuales de los modelos macroeconómicos y la enseñanza de la economía y su efecto sobre los estudiantes. Finalmente, argumenta que la economía no es una ciencia, sino un tipo de religión o ‘superstición sofisticada’ basada en matemáticas y estadística.

Aquí algunos fragmentos de la entrevista:

“…the Social Economy can never come to an objective verdict on our economic models (e.g. on some theory of bond markets) simply because these models are an intimate part of our Social Economy (i.e. of the larger game within which agents form beliefs about particular bonds and about the bond market in general).

This great difference between physics and economics means that, whereas physicists gain their discursive power in society from managing to explain and to predict the world we live in, the economists gain their discursive power exclusively from:

(i) convincing the rest (who are not sophisticated enough to be able to discern that they managed to ‘close’ their models utilising logically incoherent and well hidden axioms) that they managed successfully to ‘close’ their models, and

(ii) the great utility that these models offer to financiers who use similar models in order to pretend to value risky assets (e.g. CDOs)

(iii) the political utility offered by these ‘closed’ models to anyone who wants to argue that capitalism is a socio-economic system as natural as Nature itself, and thus amenable to the 19th century mechanistic approach which helped humanity conquer electromagnetic and other such natural phenomena.”

Y aquí su opinión acerca del estatus de la economía como religión:

“It is a priesthood that truly believes it is not a priesthood but, rather, a community of scientists. How do they manage to maintain this delusion? The simple answer is because their incantations involve rather advanced mathematics and their rituals are steeped in statistical tests and projections.

Indeed, in aesthetic terms, the economists’ papers, models, presentations seem indistinguishable from those of physicists, bio-statisticians etc. The only difference is that, unlike the latter, economists generate nothing more than analytical propositions about economic variables which are, as Popper would have pointed out, profoundly non-falsifiable.”

Nos interesa conocer la opinión de nuestros (pocos) lectores. ¿Creen que la economía es una ciencia o una disciplina/religión basada en matemáticas?, ¿Concuerdan con Varoufakis cuando argumenta que las teorías e hipótesis de la economía no son refutables y, por tanto, no pueden considerarse científicas?  Agradeceremos sus comentarios y opiniones.

Por cierto, me pregunto cuál sería la opinión de Karl Popper sobre la llamada “ciencia funesta (dismal science)”.

 

Telebasura: Loret de Mola

La columna de hoy me recordó las múltiples instancias en las cuales conocidos míos abogan por una televisión pública de la calidad de la BBC. El episodio Top Gear, aparte de mostrar nuestra capacidad de sobrerreaccionar, también muestra que la televisión estatal no es precisamente ese valuarte de cultura que muchos pregonan. El párrafo más relevante:

Y hace unos días, la multilaureada BBC nos regaló una muestra de racismo en Top Gear, donde se estereotipó al mexicano como flojo, obeso y flatulento. Más allá de sentirse agraviado por el comentario y la reticencia a ofrecer una disculpa al aire de una de las cadenas televisivas de mayor prestigio mundial, este reportero —más vale tarde que nunca— se anima a una reflexión sobre otros estereotipos: los de quienes admiran a las televisoras extranjeras al grado que se les llena la boca al pronunciar sus nombres y las ponen de ejemplo a la menor provocación.

http://www.eluniversal.com.mx/columnas/88373.html

NEWS08-BBC_TopGear_PressRelease-e1290972434667

La izquierda y lo correcto

Encuentro en Letras Libresun artículo de Gabriel Zaid sobre la izquierda en México, cualquier postura distinta, es satanizada y descalificada por principio, como si hubiera una identificación inequívoca entre la izquierda y lo correcto. El ensayo habla sobre la hipocresía y la corrupción de la Revolución en México y la difícil (pero a menudo lucrativa) relación entre el mundo intelectual, el gobierno y las ideas de izquierda.

Destaco un pasaje:

La palabra izquierda se usa como la palabra decente, y quiere decir aproximadamente lo mismo (lo correcto, lo conveniente). No se dice: en tal punto, con respecto a unos, estoy por la decencia; y por lo tanto, con respecto a otros, estoy por la indecencia. Se dice: soy decente; más aún: soy la mismísima decencia.
La indecencia (como la derecha, como el infierno) son los otros. Pero como los otros no quieren facilitar las cosas declarándose indecentes, para darnos la seguridad de sentirnos decentes, la indecencia finalmente desaparece, dejando un signo de interrogación en toda decencia. Como no se puede perseguir a indecentes confesos, la única oportunidad de estar siempre y en todo del lado decente está en la lucha interminable de unos decentes contra otros, mutuamente acusados de no serlo.

Hacia el final de la nota, añade un punto que suelo sacar a la luz en algunas discusiones: El término progresista es errado debido a que quienes así se autodenominan abrazan causas que son antes que cualquier otra cosa, conservadoras.

Abundan los ejemplos de valores conservadores abanderados hoy (o en algún otro momento) por la izquierda: La conservación de la naturaleza, de las especies, del ambiente. La conservación de las lenguas, de los clásicos, de las tradiciones, de los usos y costumbres. La conservación de lugares, monumentos, obras de arte, libros, objetos y documentos históricos. La conservación de la vida y la salud física y espiritual. La conservación de los valores religiosos, familiares, patrióticos. La conservación de la identidad nacional frente a los Estados Unidos, las trasnacionales y el darwinismo global.

grafitti-unam-2

Palabras para pensarse: Tucker sobre el gubernamental “ataque a la civilización”

Ah for the days when the socialists believed in material progress! That is no longer the case. Now they propose poverty and advocate government regulations to bring it about — and expect us to be grateful for it. Whereas socialism could not actually work to bring about greater productivity, it can do what the “postmaterialist” socialists desire. Socialistic means can work to bring about lower standards of living.

[...]

Somewhere along the way, during the last 50 years, the critique of capitalism changed from condemning its failure to spread the wealth to condemning the very opposite. Suddenly the great sin of capitalism was that it was producing too much, making us all too materialistic, fueling economic growth at the expense of other values, spreading middle-class decadence, and generally causing society to be too caught up in productivity and too focused on the standard of living.

De “The Decivlilizing Effects of Government.”, en la que Jeffrey A. Tucker habla sobre cómo la regulación gubernamental en Estados Unidos hace cada vez más imposible disfrutar de los placeres de la civilización, desde dormir sin bichos en la cama hasta tomar duchas largas. Por supuesto, muchos considerarán esta nota como exagerada, pero algo de razón hay detrás. Tantas personas he conocido que consideran a la pobreza como una virtud, la muerte temprana por enfermedades curables como algo aceptable y el crecimiento urbano como algo horrendo. Concluye:

Joseph Schumpeter said that the great tragedy of capitalism is that it produces riches so abundant that people tend to take them for granted, imagining that they can hobble and destroy its productive machinery without great economic and social consequence. This is precisely what is happening today. This tendency to romanticize poverty and simplicity and a world without modern technology is an ideology that is animating the antics of many of today’s intellectuals, politicians, and bureaucrats who have set themselves up as enemies of all that makes life grand, which is to say that they set themselves up as enemies of freedom.

Especially now, our taxes are paying not for civilization but rather for its destruction.

paynelightbulb

Palabras para pensarse: el Nobel de economía

Peter Klein en Organizations and Markets:

It is said that when the Nobel Prize in economics was first established, prizes were given for using economics to teach people things they didn’t already know, e.g., thateconomic growth might increase inequality, that depressions are caused by central banks, that macroeconomic stabilization policy doesn’t work, etc. Now, prizes are given to economists who teach other economists things that regular people already know — politicians are self-interested, you shouldn’t put all your eggs in one basket, institutions matter, different people know different things, etc.

mn-nobel14_ph_0499292051